miércoles, 23 de diciembre de 2015

I Jornada de reflexión sobre marginación

El sábado 26 tendrá lugar en Santander la I Jornada de reflexión sobre marginación. Aprovechamos esta ocasión para visibilizar la lucha que continuamos con W y su familia. 

Nunca han estado solxs y nunca van a estarlo, a pesar de que las cosas se pongan difíciles no vamos a dejar de buscar nuevos caminos, nuevas formas de cambiar las cosas.

Os animamos a participar y compartir esta jornada por todos los temas tan interesantes que aborda.


Para este encuentro hemos preparado otro texto que pretendemos difundir al máximo. Está escrito directamente para W para cuando un día lo lea...
                      





miércoles, 11 de noviembre de 2015

Para ti, W, cuando leas esto

Porque sabemos que algún día leerás esto y después de ver todo lo que tus padres han luchado hasta ahora y lo que nos queda por hacer, entenderás que nunca estuviste desamparado.

Ha llegado el momento que nadie de nosotros quería. Hemos estado luchando entre muchos altibajos para que este momento no llegara. Pero en efecto, la perseverancia de los servicios sociales en separar a una familia, y la complicidad del gobierno de Cantabria por no hacer nada al respecto, han dado como resultado que W, el hijo de Monike y Ferdinand, el hermano de D. y Wa., haya sido adoptado por otra familia, lejos de aquí y tras más de 5 años sin ver a sus padres. Ni que decir que esta noticia no la conocemos porque a nuestros amigos les hayan avisado sobre el destino de su hijo, sino porque “el diario montañés” publicó la noticia el jueves 29 de octubre. Es demasiado obvio tener que explicar lo violento que supone esto, no sólo para ellos, sino también para nosotros. Sin embargo,  tras hacer balance de todo el proceso de atropellos éticos, de irregularidades en las propias normas básicas de actuación del ICASS, de malos tratos por parte de las instituciones y de estrategias burocráticas para proteger sus intereses durante el proceso de preadopción y desde que W fuera arrebatado a sus padres, no esperábamos otra cosa.

Dar “luz verde” a la adopción supone que los padres biológicos dejan de ser los padres de W a efectos jurídicos. Esto supone un no retorno para W con sus padres. Ante este hecho demoledor, vemos como la lucha incansable de unos padres durante años, el apoyo de personas cercanas desde el principio, el respaldo de profesionales del derecho o la psicología, la organización de actividades de difusión del caso (charlas, actos festivos, concentraciones frente al ICASS, frente al ayuntamiento, participación en actividades sociales y culturales, búsqueda de alianzas con otros colectivos, asociaciones y/o organizaciones…) por medio de una asamblea de apoyo, y la solidaridad de otras cuántas personas que a día de hoy siguen buscando maneras de incidir en el proceso judicial y de denunciar la situación, no ha sido suficiente para conseguir que W esté aquí cerca, con nosotras.

Esto viene a cuento porque algo nos hace pensar que pusiéramos los argumentos que pusiéramos sobre la mesa, la decisión de los organismos que supuestamente velan por la protección de la infancia, estaba ya tomada, sin ninguna apertura a la escucha de quienes defendemos que W vuelva con su familia. Al principio, eran las acusaciones de malos tratos  las que el ICASS sostenía. Luego, al no tener ningún tipo de base para sostener dicha acusación y tras la absolución de Monike y Ferdinand por parte del juzgado penal, es la “negligencia” la que toma protagonismo para los servicios sociales. Es decir, como los malos tratos ya no sirven, cuanto menos debía existir una negligencia. Finalmente, y tras los hechos recientes, la causa que ha determinado la adopción ha sido  el supuesto desamparo que ocurrió en uno de los ingresos hospitalarios en donde, según la audiencia, los padres tardaron 48 horas en llevar a su hijo a urgencias tras haberse roto un hueso. En todo este asunto, hasta el número de horas carece de veracidad. Los padres pasaron una noche sin llevar a urgencias a su hijo, lo que no implicó una falta de atención ni un cese en el ánimo de protegerle. Hechos como el propio vendaje que le hicieron en la pierna lo demuestran. Posteriormente, al acudir a urgencias tras comprobar que  W no se encontraba bien, la dificultad para hablar castellano fue la causa de que la conclusión fuese determinar en un informe “48 h”.

Existe información a disposición de todos  para desmontar, tanto las anteriores acusaciones, como los hechos que justifican la adopción. Por ello, más allá de volver a entrar en “que si pasó esto que si pasó lo otro”, lo que está claro es que quien tiene como única fuente unos informes con nula perspectiva del contexto cultural del que proviene la familia e inmersos en un proceso lleno de irregularidades, no es de extrañar que haya tenido tan claro llegar hasta tal extremo. Por el contrario, quienes han ido más allá y han compartido momentos con monike, Ferdinand y sus hijos, tienen una visión, cuanto menos, muy diferente. Toda la impotencia que arrastramos de antes y que ahora es tan palpable, no acaba por quitarnos las ganas de callarnos y para ello, volvemos a sacar preguntas que siempre han estado ahí.

¿Cuál es el perfil de las familias que tienen problemas con los servicios sociales ante las acusaciones de desamparo y desprotección? Independientemente de que el caso de W sea una situación con muchos matices que lo diferencian de otros casos, y de que existan situaciones en los que la violencia contra los niños es explícita y requiera de atención, ¿es casualidad que la exclusión social sea el determinante principal de las familias intervenidas y separadas? ¿No son las personas migrantes o de etnias minoritarias las más amenazadas por este “buen hacer” de las prácticas de protección del menor con manuales de actuación hechos para galerías de museo, requisitos protocolarios, o justificación de subvenciones?

¿cuánto dinero se mueve por niño internado en todo este trayecto de centro de acogida- familia preadoptiva etc, etc.? ¿es posible que las buenas intenciones que presunemos de muchos de los trabajadores de los servicios sociales, puedan justificar una maquinaria que mueve tantos ingresos, y que sólo entiende por resolución de conflictos, la judicialización de los problemas sociales y la represión de las familias más vulnerables?

Parece que ya han conseguido lo que querían, sería iluso pensar que no jugaban con ventaja, teniendo todos los recursos que necesitaban a su disposición. No obstante, creemos haber sembrado la duda sobre dichas prácticas, y tenemos claro al lado de quienes estamos y estaremos, y de quienes no. Nada ha cambiado en ese sentido.

Asamblea por la Libertad de W



La Audiencia Provincial no aporta ninguna novedad al caso

Una nueva sentencia de los tribunales nos quita el aliento pero no agota la esperanza. La Audiencia Provincial, a pesar de realizar una vista, no ha admitido a trámite la petición de Monique y Ferdinand: se desestima el recurso. Ante estos acontecimientos, cabría señalar lo siguiente:

- Primero, la brevedad con la que se ha emitido el auto: el mismo está fechado el 29 de Enero, es decir, apenas dos días después de la vista.

- Segundo, que los argumentos utilizados por este tribunal (a destacar, que transcurridos dos años Monique y Ferdinand carecen de derecho para recuperar la patria potestad y que W. ya se encuentra adaptado a la familia) coinciden casi textualmente con los emitidos por la sentencia del 14 de Julio.

- Tercero, que ante las circunstancias anteriores cabe preguntarse para qué ha servido la vista a la que Monique y Ferdinand asistieron el día 27 de Enero. Con todo – pues todo hay que decirlo – sí se menciona la buena voluntad de Monique y Ferdinand por recuperar a W.

No ha cambiado absolutamente nada: el ICASS sigue negándose a una realidad evidente, W. fue arrebatado injustamente de su familia; los diferentes juzgados que han tratado lo civil no han prestado atención ni al peritaje independiente (que demuestra no sólo la buena voluntad, sino la evolución positiva de los padres) ni a las sentencias de lo penal (que demuestra que no sólo no hubo maltrato, sino tampoco dejación en las funciones de los padres).

Tampoco ha cambiado nuestra esperanza. El ICASS cometió un grave error al retirar a W. de su familia, pero más grave aún es mantener esta insostenible situación. La Asamblea por la Libertad de W. seguirá luchando y apoyando a Monique y a Ferdinand, así como a sus dos hijos menores, para que pueda llevarse a cabo, tarde o temprano, la reunificación familiar.

Resumen de la vista del 27 de enero

El pasado Martes 27 de Enero se realizó la vista que correspondía al recurso en la Audiencia Provincial sobre la reanudación de las visitas Monique y Ferdinand a su hijo W. La asamblea por la Libertad de W. convocó allí a amigas y amigos de la familia, y en general gente solidaria con esta injusticia.

Ni el tiempo (lluvia y frío), ni el momento (las 9 y media de la mañana de un día laborable) acompañaron y, sin embargo, unas veinte personas acompañaron y arroparon a Monique y Ferdinand en este momento tan importante. Poco antes de las 9 y media procedimos a entrar en el juzgado de las Salesa, pero cuál fue nuestra sorpresa cuando, ya dentro del juzgado, no permitieron acceder a la compañía, aludiendo que en un caso de menores sólo puede estar presente la familia. 

La Asamblea considera, cuanto menos, incoherente que ésta sea la razón de prohibirnos el paso, más aún cuando sí pudimos acceder a la vista del día 10 de Julio en la instancia inferior.

La vista fue corta. Monique y Ferdinand salieron animados, con ganas de seguir luchando.

Nosotras, la Asamblea, tampoco nos detendremos. W. ha de volver con su única y verdadera familia, y ninguna estructura burocrática podrá detener que se haga justicia.


Tan pronto como sepamos algo seguiremos informando.

Seguimos luchando para que W vuelva

Buenas! A pesar de las malas noticias que ya hemos compartido queremos dejar claro que en absoluto han ganado. Desde la Asamblea no nos vamos a cruzar de brazos y seguiremos luchando para conseguir que la familia de W vuelva a estar completa y unida.

El pasado jueves no reunimos delante del edificio del Gobierno de Cantabria y estuvimos repartiendo octavillas e intercambiando impresiones con algunas personas que trabajaban allí. Es importante que este asunto salga a la luz más allá del ámbito de los Servicios Sociales y es igualmente importante pedir responsabilidades a quienes pueden solucionar esta injusticia.

La situación es complicada y debemos actuar con cuidado, pero seguiremos actuando. 

Malas noticias

Amigas y amigos

Hoy escribimos para comunicaros una mala noticia. La sentencia de la última vista deniega la reanudación de las visitas. Monique y Ferdinand no podrán ver a su hijo W.

Queremos agradecer todo vuestro apoyo, pero también deciros que no es suficiente. Necesitamos ser más fuertes ante la maquinaria deshumanizadora que arrancó a W. de su familia.

Pronto realizaremos un escrito más amplio.

Un Juicio de Sentido Común (sobre la Vista del 10 de Julio)

En esta ocasión, os dejamos con una crónica de la vista del 10 de Julio. Es una crónica de un miembro de la Asamblea, pero su redacción es personal y no tiene porqué coincidir con las ideas consensuadas por la misma. En este blog sólo se ofrece el espacio para su difusión.



UN JUICIO DE SENTIDO COMÚN (Sobre la Vista del 10 de Julio)

Las siguientes líneas son sólo unas ideas propias, personales, que no tienen porqué coincidir con la de toda la Asamblea. Me gustaría hacer un breve relato de lo ocurrido ayer para aquellos que, sin haber podido venir, se solidarizan con la causa de Monike y Ferdinand.

Las primeras personas llegamos al juzgado de Salesas poco antes de las ocho de la mañana. Veinte minutos después éramos alrededor de doce personas. Fue en ese momento cuando nos comentaron la primera noticia: la vista, en vez de realizarse a las nueve de la mañana, se realizaría a las doce y media. Estuvimos hablando qué hacer y decidimos quedarnos, a fin de que el apoyo fuera visible desde primera hora de la mañana. Hacia las ocho y media llegaron los compañeros que llevaban la pancarta, en la que habían escrito “Es hora de deshacer los errores. Devolved a W.”. Ferdinand optó por este slogan, más dialogante que otros que habíamos utilizado en ocasiones anteriores. Antes de las nueve llegó toda la familia Ngome.

A lo largo de la mañana llegaron más compañeros, relevando a otros que tenían que atender sus asuntos personales; en cualquier caso estuvimos rondando entre las quince y las veinte personas, además de la misma familia, en todo momento. Hubo ausencias notables de amigos, también de instituciones y grupos que, en teoría, eran afines a nosotros. Pudo haber sido por la hora, para qué negarlo, pero uno comienza a pensar que el compromiso de determinados grupos no es tan fuerte como se supone en su condición. No voy a concretar, cada uno sabrá a quién y a qué me refiero. Sin embargo, también nos acompañó gente que tenía serias dificultades para venir y, pese a todo, estuvo desde el primer momento junto a Monique y Ferdinand.

Pasadas las doce entramos en el juzgado alrededor de quince personas acompañantes, mientras que otros se quedaban fuera del mismo con W2, el hijo mediano de Monique y Ferdinand, mientras D, el hijo pequeño, apenas un bebé, se quedaba en los pasillos del juzgado con otra compañera. Hacia las doce y media entramos en el juzgado número 9, donde se desarrolló la vista.

Sinceramente, a partir de este momento no sé si me enteré de lo que sucedió. Me sentí completamente perdido en el vocabulario utilizado en la sala; menos mal que otro compañero de la asamblea, más verso en estos temas, pudo luego echarme un cable con la traducción. Al parecer, el gobierno de Cantabria, había intentado que no se celebrara el juicio en base a una serie de artículos del código civil; durante unos quince minutos el juez despachó los mismos, diciendo que no tenían validez ninguno de ellos.

Posteriormente, se entró en el meollo de la reanudación de las visitas (recordemos, el tema de la vista). La abogada de Monique y Ferdinand hizo una defensa más que digna del caso, haciendo referencia a muchas ideas vigentes en la pedagogía y la psicología, mientras que la representante de los servicios jurídicos de Cantabria apenas pudo recordar las sentencias del tribunal civil (recordemos, las que negaban a Monique y Ferdinand la tutela de W. a pesar de que el tribunal penal había absuelto a ambos de delitos de malos tratos). El fiscal defendió la necesidad de la reanudación de las visitas dado que, a fin de cuentas, habían sido absueltos de los delitos de malos tratos. Entre las pruebas aportadas, la abogada de Monique y Ferdinand entregó un informe de Enrique Martínez Reguera, psicólogo experto – en la práctica más práctica – en chavales (dejemos lo de “menores” para las altas esferas) que, desde que tuvo conocimiento del caso, ha estado apoyando y ayudando de todas las maneras que ha podido (que no son pocas).

La vista duró en total unos cuarenta minutos. Salimos con una sensación ambigua, pero más o menos optimistas: contar con el ministerio fiscal de nuestra parte parece que podría llegar a ser algo determinante. Nada más salir fuera, Monique se derrumbó. Fue como un cubo de agua fría: a pesar de todos los avances que pueda haber en su lucha, que es la nuestra, no deja de ser una familia amputada, una familia a la que le han secuestrado un hijo.

Con todo, no podemos sino seguir hacia delante. Cualquier victoria (una buena impresión, una sentencia favorable) apenas es una gota de agua menos en un mar de desolación. Sólo cuando W. vuelva con los suyos, con su familia, con su única y verdadera familia, podremos darnos por satisfechos. Estaremos junto a Monique y Ferdinand hasta las últimas consecuencias.

He dicho que este juicio era de sentido común con el significado que Enrique Martínez lo hace: sentir y poner en común. Esto es lo que pretende la Asamblea Libertad para W. Frente a leyes, al mar de burocracia que lo han llamado algunos medios, o al mismo racismo o clasismo que podría estar dirigiendo todas estas maniobras del ICASS, nosotras proponemos poner en común nuestros problemas, compartirlos, sentirlos y solucionarlos.

No vamos a detenernos hasta que W. vuelva con los suyos.

Monique, Ferdinand, W., W2, D. ¡NO ESTÁIS SOLOS!